Maestría en Educación
Asignatura:
Modelo Educativo y Prospectiva.
1er. Cuatrimestre
Actividad 12:
Edublog
Estudiantes:
Gema Nisaby Salazar Sandoval
Tania
Yazmín Pérez Juan
Docente:
Dra. Ivone A. Sánchez Ortega.
Introducción
La
metaevaluación como práctica de evaluar la evaluación, asume procesos correctos
de evaluación que requieren de contrastar sesgos, errores, técnicas, costos
excesivos y utilización de resultados entre otros. Dichos contrastes permiten
la evaluación y justificación de la inversión de recursos de todo orden en
estas empresas. Pocos estudios de evaluación son evaluados en el proceso de
metaevaluación.
La
resistencia a la evaluación es una condición inherente al ser humano y la cual
afecta a los evaluadores. La falta de metaevaluaciones en cierto grado
comprensible, resulta injustificada la falta de detención de prácticas
evaluativas poco correctas, cuya persistencia ponen en juicio la fiabilidad de
la profesión docente.
Genesis
de la metaevaluación
A finales de la década de
los setenta cuando Scriven (1969) introdujo formalmente la metaevaluación, la
cual se asociaba a programas evaluativos, pero fue hasta que los evaluadores
pusieron a discusión los procedimientos y criterios.
Los primeros en analizar
la metaevaluación fueron Lessinger (1970) y Provus (1971), sin embargo, estos
lo denominaron “auditoría de programas” y propusieron realizar procedimientos
de seguimiento de estudios de evaluación, con la finalidad de asegurar calidad
y validez de sus conclusiones y recomendaciones.
Por lo cual
metaevaluación es considerada tradicionalmente como un instrumento de evaluar
proyectos específicos: la evaluación de sistemas de evaluación y la
investigación evaluativa. Pero la metaevaluación no se limita únicamente a
formular metodologÍa y efectos de un proyecto evaluativo en particular, sino
que incluye estructura de la evaluación e impacto en la generación de
información.
Concepto
Stufflebeam (1981) la
define como el proceso de diseñar, obtener y utilizar información descriptiva y
de enjuiciamiento acerca de la utilidad, del valor práctico y de la adecuación
ética y técnica de una evaluación, para guiarla y hacer público el informe de
sus puntos débiles y fuertes.
Join Committee on Slandars for Educaíional Evaluation
(1981: 166) define la metaevaluación como "la evaluación de fa
evaluación", mencionando de igual manera al examen o auditoría de una
evaluación como una verificación independiente de la calidad de un plan de
evaluación, la suficiencia en la que fueron puesto en práctica y de los
resultados y conclusiones.
Sin embargo, Sufflebeam (1987) le da el carácter
profesional, lo cual enjuicia el valor y el mérito de lo que representa y la de
la profesión del evaluador.
La metaevaluación utiliza las normas de los
evaluadores y asegura que se cumplan. El objetivo es ayudar a que la evaluación
se desarrolle en todo su potencial, correctamente obteniendo mejoras directas e
o incontestables.
“El poder de la
metaevaluación permite optimar el objeto evaluado y, por consiguiente, la
propia evaluación" De la orden (1981)
Lo
cual nos lleva a realizar la distinción entre la metaevaluación formativa y
sumativa, la primera es aquella que se aplica antes de la evaluación se
efectué, funge como una guía para los evaluadores, mientras que la sumativa es
aplicada cuando se concluye con la evaluación. Ambas ayudan a determinar el
grado de la evaluación.
Sin
embargo, Sufflebeam (1974, 1981) hace la distinción de dos roles del
metaevaluador formativo y sumativo, el primero corresponde que es quien debe
guiar la evaluación, examinar el proceso y ayudar a los evaluadores en la toma
de decisiones de planificación, desarrollo e interpretación de resultados,
mientras que el segundo rol se refiere a que deben atestiguar la fortaleza o
debilidad de la evaluación y realizar un informe de conclusión sobre el mérito. A diferencia del metaevaluador sumativo este actúa
como agente externo el cual comprueba la calidad del procesos y del producto
obtenido.
¿Cómo valorar el mérito de una evaluación?
Chelinsky (1987) afirma
que intentar redefinir y medir la calidad de una evaluación no es tarea fácil,
dado que la calidad depende de las condiciones impuestas a la evaluación
examinada.
Lo cual quiere decir que el metaevaluador formativo
desempeña un rol difícil, ya que su tarea es especificar criterios y
defenderlos lo cual hace complicada dicha función; ya que los criterios que
realiza no son evidentes y su selección implican siempre un sistema de valores.
Los criterios de calidad en los cuales se basan se
dividen en tres:
Rigor: este criterio se refiere e a los métodos
precisos y correctamente aplicados, así como a todas las series de normas que
requiere una evaluación rigurosa, el uso de medidas válidas y fiables, para el
analisis de datos. Dentro de este criterio se pueden hallar tres factores que ayudarán
a explicar la situación:
a) Contexto
del estudio: dan a conocer el tiempo y el costo de la elección del método
b) Diseño
del estudio: cada diseño requiere de una práctica diferente, aunque los
conceptos puedan ser análogos.
c) Paradigma
de investigación: es la justificación la cual permite considerar las diversas
practicas para poder definir el rigor.
Valor: de acuerdo con Stufflebeam (1981)
se basa en la obtención de información de calidad de acuerdo a una doble
perspectiva: la primera es que la información debe reflejar la situación exacta
lo cual quiere decir que debe estar apegada a los criterios científicos
actuales. Así como debe estar referente al nivel de que la recibirá.
Eficiencia: para que la evaluación
realmente sea de carácter eficiente Posavac y CAREY (1989) implementa las
normas éticas e incluyen los principios de conducta, la razón por la cual
combinan ambos aspectos es que se tiene la creencia que la ética en evaluación
significa ir más allá de lo honesto, por lo cual deben plasmarse informes
claros, útiles y precisos. Debido a esto la objetividad, honestidad y justicia
son criterios que se aplican para examinar evaluaciones en los programas
educativos.
Necesidad de establecer elementos
normativos de evaluación
Sanders y Nafzinger (1974) establen tres normas de
evaluación para justificarlas: el primero es el hábito, incrementar la
evaluación en el ámbito educacional y control del modo de evaluación.
Cabe mencionar que la evaluación de los programas
puede influir en las decisiones y pensamientos de quienes se encuentran en
situaciones de responsabilidad. Por lo cual deben considerar cuatro dimensiones
básicas de analisis en cualquier proceso evaluativo o metaevaluativo:
Utilidad: en el se debe contemplar las normas de
evaluación para que esta sea informativa, realista y trasmisible. La utilidad se
relaciona con el servicio que presta la evaluación a una audiencia.
Viabilidad: es donde se incluyen las normas que
reconocen a un proyecto de evaluación educativo de ser realizable, esto quiere
decir que las evaluaciones deben ser realistas prudentes y económicas.
Legitimidad o corrección: establecen como afectan
dichas evaluaciones al ser humano, por lo cual lo que se pretende es
protegerlas.
Precisión o exactitud: son aquellos elementos que determinan
si la evaluación logró producir un cambio, trata de que la evaluación revele y
proporcione información adecuada acerca del objeto en estudio, así como
determinar su mérito o valor.
Conclusión
La metaevaluación permite a los investigadores
realizar un juicio con valores claros y rigurosos, con la finalidad de ir más
allá de la satisfacción de uno o carios criterios, ya que la calidad debe verse
reflejada en la mejora de la evolución.
Un ejemplo hoy en día de la metaevaluación que se
aplica en el aula es a través del diseño del PROGRAMA ESCOLAR DE MEJORA
CONTINUA antes llamado RUTA DE MEJORA el cual se enfoca en aquellas
dificultades que se presentan en la institución escolar y sobre las cuales se
trabaja en ellas para poder resolver y disminuir dichas dificultades. Con el
trabajo día con día en el área educativa podemos ver reflejado que dicha
actividad implica la metaevaluación ya que en determinado tiempo se debe
analisis dicho plan o programa para verificar que las acciones realmente tengan
resultados positivos y que disminuyan la problemática detectada. Por lo cual
los que evaluarán dicho programa deben los criterios de calidad con la
finalidad de poder obtener resultados de eficiencia. Como se mencionó la
metaevaluación es una tarea difícil ya que por querer obtener resultados
positivos los evaluadores pueden omitir o cambiar información lo cual haría que
los resultados ya no sean exactos y veraces.
Enlaces relacionados (Videos) https://www.youtube.com/watch?v=EWjcXsR8j5k
https://www.youtube.com/watch?v=UBP3xYOzQvM
https://www.youtube.com/watch?v=UBP3xYOzQvM
Referencias
La
Metaevaluación Educativa, Gustavo Rosales Estrada (1998)

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